Pan con Veneno
…remedios caseros para el corazón…Archivos para Amor
Ella y El…
La historia empezó una calurosa mañana de Noviembre, bajo la sombra de un frondoso árbol. El había realizado uno de sus sueños de mucho tiempo atrás, el cual era visitar la isla en donde dice la historia todo comenzó. Sufría en ese instante de ciertos males, a causa de un tal Brugal, y el no sabía si le había subido la bilirrubina o si se trataba de el clima tropical.
El se quejaba de sus males con un amigo, el cual le acompañaba en su dolor ya que padecía de lo mismo. Cuando de pronto una cálida voz femenina le advirtió, “ Oye chico, anoche tu has tomado Brugal?, te quieres matar o algo así, jajajaja….”; pero el no escuchó más, ya que en ese instante se perdió en esos ojos, los cuales eran de un color tan bello, casi indescriptibles para él, tan profundos como los lagos y los mares. Al mismo tiempo pensó, Que patoja tan chula, cuál será su nombre. Pero al él darse cuenta la muchacha se había despedido, sin siquiera darle oportunidad a preguntarle su nombre. A lo que el pensó, “A lo mejor fue un ángel,…”.
Así la tarde fue transcurriendo lentamente, igual de calurosa. Era perfecta, como el había pensado que sería el caribe. Hasta que de pronto le invadió, un leve y extraño presentimiento, ese día era lunes, y no pudo más que sonreír ante el recuerdo de que ese preciso momento debería estar en su curso de francés.
Al extinguirse el día, él asistió a la inauguración de la convención ultra secreta a la que venía. Pero los anfitriones, les tenían una sorpresa preparada, la cual él junto con los otros la disfruto y una vez mas le dio gracias a Dios de no haberse, quedado en su país como lo había pensado solo unos días antes. Lo único que en ese momento le incomodaba, era el hecho de tener que usar corbata, que si bien es de Las pocas cosas que logran incomodarlo. Así pues, al tener la oportunidad, se puso algo más cómodo, que por cierto a la gran cantidad de baúles de ropa que llevaba, sólo consistió en quitarse la corbata. La cual por cierto casi deja perdida. Vale resaltar que este muchacho era algo distraído y por eso mismo, no llevaba consigo su cámara fotográfica. Ya que había preferido dejarla en casa, a dejarla extraviada en algún otro lugar.
Más tarde, como ya era la costumbre desde el primer día de su estadía en la isla, se enfilaron protegidos por el confort que brinda la obscuridad de la noche, como cómplice para parrandear, y hacer otras cosas, que sin esta complicidad no serían lo mismo. Se fueron con sus amigos a ver que encontraban, así pues ya tenía en su mente de que el Brugal era peligrosisimo. Y así pues, si decidía tomarlo debía atenerse a Las consecuencias en Las conferencias.
La noche fue transcurriendo tranquilamente, al ritmo pegajoso que sólo la música latina puede brindar. En ese momento, al igual que muchas otras personas, él ya tarareaba una pequeña frase, “Te conozco…, alegría, alegría…”.
Sorpresa grande fue la que se llevo, al momento que alguien les confirmaba que la cerveza se la habían bebido toda. Así pues, él con cierta resignación no tuvo más que acercarse al bar a pedir un Brugal. Tranquilamente él esperaba su Brugal, cuando para sorpresa de él, al darse la vuelta, descubrió a la misma muchacha de la mañana. La cual llevaba consigo, pintada en sus labios una típica sonrisa, la cual se le haría familiar. Ella le saludo, y empezaron a platicar acerca de un famoso decreto, por el cual los compatriotas del muchacho eran famosos, sobre todo por el mismo que habían hecho un año antes, en un país cuyo nombre no quisieron acordarse; pero según la muchacha hacía evidente sus temores al respecto, le comentaba que en serio había estado muy pesado y cargado de muchos aspectos negativos. Mientras que el le explicaba la situación entre hace un año y el momento en que estaban en ese instante. De pronto ella se marchó, despiendose de el, otra vez sin darle tiempo a preguntarle cual era su nombre. Aunque él con la sagacidad de su vista, logró distinguir que el nombre de ella, empezaba con Da.
Pero había algo en ella que le inspiraba confianza, además de que habían ciertas cosas que el no lograba explicar, y sepa Dios si era el destino o la casualidad de que el sentía que ya la conocía de tiempo atrás, tal vez en alguna Vida pasada, pensó el. Además de saber que la misteriosa muchacha se llamaba con algún nombre el cual comenzaba con D, existía un detalle, el cual le hizo abrigar en si mismo una vaga esperanza de llegar a conocerla mejor. Y eso, era que ella pertenecía al equipo de listón verde. Así pues esto le alegró ya que de alguna forma u otra tendría la oportunidad de verla nuevamente. Además se dijo así mismo, “Don´t worry be happy, si no la ves hoy, ya la miraras mañana, y sino simplemente le preguntas a alguno del equipo”. Pero nuevamente le invadió el pensamiento, de que si acaso ella sería un ángel, o es que realmente si existen aquellas personas que cuando hablas con ellas y Las miras te transmiten cierta tranquilidad.
Fueron transcurriendo los segundos, minutos y al fin la horas, cuando el ya se había acostumbrado y acoplado nuevamente a la fiesta. La parranda fue acabando cuando el sol ya pintaba sus primeros rayos en el alba. Una hora después, encontraba en el comedor, rodeado de nuevas caras, casi todos con un despunte de cansancio en la mirada.
Luego de un período de tiempo indeterminado, al caer en la cuenta ya se encontraba en el salón de conferencias, sintiéndose un poco agotado, el efecto de tres días seguidos de parranda sin dormir siquiera 4 horas, ya causaba sus primeros estragos. Pero con cierta alegría, ya que antes de entrar a la sala, de reojo había observado a la chica de ayer. Y pensó, es real no es una alucinación.
Lentamente transcurría el tiempo, hasta que tuvo la oportunidad de salir a respirar un poco de aire fresco. Al percatarse que ella estaba frente de él, se acercó muy disimuladamente como un desfile de elefantes, en ese momento la chica se volteo y le saludo con su típica sonrisa, y el no pudo mas que sonreír al verse descubierto, así que solamente pudo decir “Hola, vos cómo estas?”, tratando de descifrar su misterioso nombre, el cual no sabía, pero que estaba decidido a saberlo, costara lo que costara. Ella al percatarse de eso, simplemente riendo ocultó el mismo y le hizo una pregunta, “Es que acaso todavía no sabes mi nombre?”, él al verse descubierto no pudo mas que reír. Luego de una corta pero muy amena charla entre ellos se despidieron. Ya que por lo visto ella tenía un poco de actividades asignadas del congreso, entre Las cuales era la de figurar entre Las voces femeninas de la convención, que voceaban los avisos. Así pues el se retiró, ya con la noción de su nombre, repitiéndolo mentalmente para no olvidarlo nuevamente.
La calurosa tarde, fue tornándose en fresca y transcurrió rápidamente al compás de Las conferencias, Las cuales estaban amenizadas por los sagaces comentarios de alguno de los participantes de la isla. Los cuales son personas muy alegres y hasta en lo que a veces se tornaban en una especie de fiestas. Algo dentro de si, le hacía sentirse identificado con ellos y hasta un sentimiento de pertenencia a ese pueblo, en fin algo que no podía explicar. Aparte de encuentros fortuitos, con su nueva amiga, los cuales le iban dando un matiz de que de esa amistad surgiría algo muy especial.
Esa misma noche por consejo de un amigo del lugar de no perderse la fiesta, ya que era en un lugar muy especial. El cual al momento de su arribo al mismo, le causo una muy buena impresión, agradándole bastante. Además que el lugar le recordaba el pasaje de un libro el cual el había leído no mucho tiempo atrás, y el cual trataba sobre el viaje del personaje a través del infierno, el purgatorio y hasta el mismísimo cielo, en busca de su amada. Esto no pudo mas que causarle risa, al recordar que de su país, viajaba con ellos un amigo al que todos conocían por el sobrenombre de Satanás.
Como una persona, a la cual la aventura le fascinaba, le hizo una promesa a sus amigos, “Mucha, al que se ponga bolito, lo subimos cargado…”, así pues que esta noche en vez de probar los embates del Brugal, prefirió saborear la Presidente. Un detalle el cual le causaba cierta gracia, era que se la servían congelada, o bien como decían sus amigos de novia. Así pues paso la noche, hasta que a la hora de subir lo fueron haciendo poco a poco con sus amigos, al final luego de subir como muchas gradas lograron salir. Gracias a Dios nadie, estaba tan bolo como para tener que cargarlo.
Como de costumbre, terminaron esa noche en el malecón en el cual seguía el baile y
la bebida, de la cual el se había retirado, horas atrás.
Para terminar la parranda, se quedo a ver como sale el sol en el caribe, y como el lo quería, a la orilla del océano. Así el sol empezó a despuntar sus primeros rayos sobre la isla, y sus ojos comenzaron a llenarse de uno de los amaneceres más hermosos que el había visto en su Vida. Nuevamente se sintió identificado con la tierra en la que según la historia todo comenzó.
Horas más tardes, debía tener una de Las reuniones mas importantes del evento, el cual era la evaluación que el y sus coterráneos harían a la convención; por experiencia de años pasados, estos eran personas muy crueles para criticar los errores, y no tenían consideración alguna. Pero lo que el equipo no sospechaba era que la calidez de su gente, su buen animo y sobre todo su hospitalidad hacia ellos, les habían derretido el corazón de hielo, hasta los mas fríos críticos. Así pues la reunión tuvo lugar en un lugar tan secreto, que nadie sospecharía de lo que allí se planeaba, era un colmado, lugar que ellos mismos habían nombrado (chez máximo o donde máximo), compartiendo allí experiencias y vivencias de la convención y no de tan la convención, al calor de una tarde tropical. La cual poco a poco se fue tornado gris, la misma que anunciaba una ligera lluvia, la cual les refrescaría un poco.
De pronto el tuvo un leve presentimiento, ese presentimiento era que alguien le llamaba telepáticamente, con una fuerza de atracción tan grande como la de un imán al atraer un pequeño pedazo de metal. Así pues el se dirigió hacia donde la misma atracción le llevaba, y de pronto se encontró nuevamente frente a ella, que como siempre tenía pintada en su rostro es dulce sonrisa. Luego de unas palabras intercambiadas sin mayor relevancia, ella le cuestiono acerca de la evaluación, y el en tono sarcástico le comento en pocas palabras, que la evaluación del año pasado parecería una felicitación en comparación con la actual. Siguieron platicando por minutos, segundos o quien sabe cuanto tiempo, hasta que el noto que hacía falta en la reunión, se despidió de ella. Había un detalle, el cual era que no sabía todavía muy bien su nombre, así que decididamente tomo su credencial y la vio fijamente con el pretexto de alguna cosa sin sentido, así que esta vez se grabó su nombre entre ceja y ceja, como dicen los hindúes en el tercer ojo.
Ella tendría que esperar la sorpresa, con cierta emoción a la vez que nerviosa, que según comentarios de unos pequeños duendecillos, a ella Las sorpresas le causaban un poco de nervios. Estos nervios no se sabía si eran causados, por la evaluación del trabajo de muchas noches de desvelos, sacrificios y sobretodo mucho trabajo en equipo, el cual merecía llamarse el super equipo.
Al momento en que el regresaba a la reunión, la misma se había trasladado a un lugar más secreto que el anterior, al compás de la música de la isla y con una cerveza en la mano, para espantar la sed. Al momento de dirigirse a la nueva sede de la reunión, del cielo se dejó caer una serie de gotas frescas de agua, Las cuales al hacerse mas intensas se convirtieron en una lluvia de minutos, por la cual todos corrían despavoridos a excepción de el. Que como creencias de sus antepasados, la lluvia no era mas que la bendición del cielo sobre la tierra, así que lo mejor era disfrutar el momento tan dichoso que se le había permitido vivir.
Luego de alistarse, para la gran noche de la evaluación, cuyo atuendo era rematado por su sombrero. El mismo que dos años atrás le había acompañado en lo que el mismo había denominado “Conociendo mi país”, lo que fue un viaje que duró poco mas de un mes conociendo todo lo que pudo de su país, así pues lo acompañaba su pequeño equipaje, unos cuantos pesos y su sombrero, el cual el llamaba “Mi sombrero de la Suerte”. Del cual tal vez nunca sacó conejos, pero si muchas fuerzas para seguir adelante en la búsqueda de algo que el sentía que le faltaba.
Ese sombrero, también le había acompañado desde ese día hasta la fecha, siendo uno de los pocos testigos de todas sus locuras, Las cuales habían sido muchas. Además de haber sido su fiel compañero en los días de soledad solitaria, y de la peor soledad que existe la soledad acompañada. Además de ser uno de los pocos testigos de todas aquellas noches, en que le descubría el sol, llorando por cosas de la Vida, pero que desde hace también mucho tiempo había dejado atrás, y ahora solo tendría amaneceres felices, ya que había comprendido muchas cosas y miraba la Vida desde un punto de vista mas relajado.
Al transcurrir Las delegaciones los nervios aumentaban y la hora cero se acercaba, y aunque el no sería parte directa de la presentación si tendría que pararse enfrente de muchas personas conocidas y desconocidas, a lo cual todo salió perfecto. Aunque esa noche no logró verla a ella, el sabía por un extraño motivo, que ella se encontraba cerca. Para cerrar con broche de oro los anfitriones habían preparado una presentación espectacular. Que si bien lo hicieron corear una canción que mas bien decía algo así, “Yo estoy contento,…”.
Al despertar para un nuevo día, que por cierto no había logrado dormir mucho, como de costumbre, y al chequear un reloj de pulsera de algún compañero de cuarto, y percatarse que eran no más que Las 6:30 de la mañana, decidió recostarse nuevamente hasta que una llamada le despertó abruptamente, y cuya voz le decía que ya eran cerca de Las 9:00 de la mañana y que si no pensaba bajar a desayunar, cosa que el era una persona la cual no estaba acostumbrada a comer mucho por Las mañanas pero esa mañana tenía una especie de agujero en el estomago. Luego al ir pensando de cómo era posible de que hubiese dormido tanto sin sentirlo, se encontró nuevamente a su compañero, el cual le aclaró que no tenía la hora local, sino que tenía la hora de su país, y eso eran dos horas atrasadas con respecto a la isla. Luego al llegar al comedor, oía que mucha gente comentaba acerca del boletín, además que le formulaban preguntas acerca del significado de ciertas cosas Las cuales no habían entendido.
Al encontrarse en la primera conferencia de la mañana, la que realmente lo único que le inspiraba era sueño, ya que en todo ese tiempo había dormido muy poco. Fueron pasando los minutos, hasta que llego el ansiado receso, en el cual lo único que quería era salir corriendo hacia donde pudiera respirar un poco de aire fresco.
Antes de entrar nuevamente a Las conferencias, y luego de un almuerzo, en el cual le había quitado el plato de comida a dos compañeros, que la resaca les impedía comer. Se encontró nuevamente con ella, quién luego de regalarle una bella sonrisa, le hacía el comentario de que había estado muy bueno el boletín de la noche pasada, y el a la vez de estar feliz y complacido de que realmente le hubiese gustado, platico con ella cosas irrelevantes. Pero ya sin el problema de saber cual era su nombre, el cual ya lo tenía grabado, y el cual nunca se le volvería a olvidar.
Al comenzar a fallecer la tarde, el sueño le apremiaba, además que el cansancio ya era evidente. Para cuando súbitamente volvió a su cuerpo, el congreso prácticamente había finalizado, así que se encontraba en lo que se denominaba “Coffe Break”, y así el ansiosamente el esperaba, gustosamente Las galletas acostumbradas, pero sorpresa tan grande la que se llevo al descubrir que lo que le ofrecían unos deliciosos helados de manzana, de los cuales el sin siquiera darse tiempo para recobrar el aliento, devoró cuatro, para luego deleitarse el paladar con una cierta bebida la cual era tan fresca y deliciosa como el merengue que valga la redundancia hacia honor a su nombre. Pero tal vez el detalle más relevante era, que allí se encontraba ella, retomando nuevamente una platica que vagamente intercambiaron información y que el realmente no recordaba.
Cuando la noche se hubo apoderado nuevamente de la ciudad, el con el cansancio evidentemente marcado en el rostro, había decidido nuevamente que esa noche debería asistir a la fiesta, ya que si bien era cierto que estaban en medio del camino del exceso, el con Las experiencias de tantos años de perdición, ya sabía al menos como controlar el exceso y no pasar de lo que sanamente se le conoce al compartir.
Ya en su habitación, dispuesto a salir nuevamente con la obscuridad de la noche como cómplice, se preparo nuevamente como de costumbre. Salió con la intención de bajar al cuarto piso, ya que el se alojaba en el quinto piso. Cuando de repente algo le dijo dentro de sí, que debía de regresar a su habitación, así que por un extraño motivo el regresó. Al encontrarse el enfrente de su habitación, ella llegaba a su puerta, preguntándole, “Es este tu cuarto…”, y el afirmándolo le invito a entrar. Que si bien no tenía nada que endividiarle a otros cuartos, tenía un pequeño pero familiar desorden que lo hacía sentir a el como si estuviese en su casa, y en su propia habitación.
Así pues tenía enfrente, a una mujer tan guapa, una de Las patojas mas bonitas que el había visto en su Vida, que si bien era corta pero a raíz de todas Las vivencias acumuladas hasta ese momento, el había ya visto mucho a través de sus ojos que en algún tiempo, estuvieron cubiertos de lágrimas, Las cuales le impedían observar Las cosas bellas de la Vida, pero que ahora tenían una perspectiva muy diferente.
La belleza de ella, era mucho más que belleza física, en ella existía una fuente interna que le hacía irradiar una belleza interna, pero que la cual sólo era perceptible por Las personas que les gusta observar. Así pues en los pocos días que el tenía de observarla, había descubierto en ella, a la Persona que existía dentro de ella. La cual tenía mucha ternura, cariño, compresión, así como otras virtudes, pero tal vez lo mas importante es que era ella y simplemente ella sin máscaras. Además de que era una mujer muy especial, ya que no era ni obscura como la noche, pero tampoco alguien que quisiera opacar al sol.
Así pues como los buenos amigos que en ese momento ya eran, compartieron muchos pensamientos, cosas culturales de sus respectivos países, como era de esperar aspectos profesionales, además de escribirse cosas para recordarse uno de otro y lo más importante la forma de localizarse en un futuro no muy lejano.
La conversación entre ellos fue alargándose, y el logró enterarse de que ella había estado en Boston, que tenía cierta cantidad de años, a lo que el también compartió su edad, la cual ella no le creía, aparte de que también se enteró de que ella era del signo de Piscis, aunque esto lo tendría que confirmar luego. Al terminar la platica tan agradable, el decidió darle algo que en su país, se les da sólo a personas especiales, y era una pequeña obra de artesanía típica de su país Las cuales son conocidas como “Pitas de la Amistad”. Le brindo el la oportunidad a ella de elegir la que más le gustase, y así como por obra de la telepatía ella logro leerle la mente y escogió la que el quería darle. Así pues el como todo un caballero se ofreció a colocársela en su muñeca, tomando sus manos entre Las suyas, Las cuales evidentemente a el le temblaban y no tenía la serenidad necesaria para colocarse bien, esto debido a los efectos del desvelo, la goma (resaca) y algo que el no lograba explicar. Ella le preguntó, “Acaso estas nervioso por mí”, y el riendo le contesto que “Sí”, y esto no causo mas que los dos empezaran a reír a carcajadas.
El también quería que ella tuviese algo de el, así que decididamente le obsequió su playera la cual tenía bordado el nombre de su país, y ella gustosamente aceptándola, le contó que ella había trabajado en bordados como los de la playera, además de compartir una que otra cosa irrelevante. A cambió ella le obsequió nuevamente una sonrisa la cual le hubiese derretido el corazón hasta Atila el Huno. Al despedirse ella, le encargaba de que no fuese a faltar a la fiesta de la noche, luego se perdieron en los corredores.
Así pues el se quedo pensando que realmente a ella se le veían muy bien los colores vivos. Aparte que también pensaba y se preguntaba, de el por qué no había conocido a una mujer tan especial como ella, de que por qué no la había conocido antes y el tal vez si el hubiese asistido a la convención un año antes tal vez la hubiese conocido. Pero de pronto a su mente vino la respuesta, la cual era evidentemente clara para él y era porque antes el no tenía la madurez necesaria para conocer a una persona evidentemente especial como ella, y de haberla conocido antes, tal vez lo hubiese estropeado todo como tantas veces en su obscuro pasado. Del cual ya casi nada era como ahora, ya que debido a una serie de problemas que le habían arrastrado hasta el mismísimo alcoholismo, y que bien ahora el se reía de ellos y se ponía a pensar detenidamente que evidentemente se estaba ahogando en una gota de agua. Problemas y dificultades, de Las cuales ya había logrado salir adelante. Así pues el tenía la respuesta, ahora el ya estaba emocionalmente preparado para conocerla, y que mejor conocerla en el país que sus sueños de niño le llevaban y en donde todo comenzó. Así también una Bella Amistad, estaba naciendo.
Poco mas tarde en la fiesta, el evidentemente impaciente la esperaba, hasta que ella hizo su entrada, que el simplemente se quedó atónito, pues ella iba simplemente guapisima. Así el confirmaba que ella al mostrarse al natural, sin la necesidad de accesorios extravagantes, ni excesivos los cuales sólo desfigurarían su grata belleza. El nunca había tenido aspiraciones de ser pintor, pero su boca se llenaron con Las palabras de una canción, “Me pongo a pintarte, y no lo consigo, después de estudiarte lentamente me quedo pensando, que faltan sobre mi paleta colores intensos que reflejen tu rara belleza…”.
Y así pasaban Las horas en compañía del grupo. Hasta que un momento realmente no muy agradable, le llamó la atención. Alguien le había derramado a ella en la espalda una bebida, y por primera vez el la miraba sumamente molesta. Pero con la ternura que habitaba en ella y su buen carácter, al poco tiempo ya estaba de vuelta y recuperada del no tan grato momento. En eso alguien le comentó que ella se veía como una modelo, y el simplemente sonriendo no porque aún no hacen anuncios(publicitarios de televisión), para el corazón. Además de que para el parecía una princesa, salida de un mismísimo cuento de hadas, ya que no le hacía falta mas adorno que esa bella sonrisa, esos ojos así y algo mágico que existe dentro de ella.
Hasta ese momento el encontró sentido a muchas cosas en su Vida, que antes no comprendía, simplemente porque había sido demasiado egoísta consigo mismo y con los demás para comprenderlo.
A la mañana siguiente, tuvo la dicha de vivir una experiencia inolvidable la cual era, mojarse de pies a cabeza, cosa que no hacía desde antes de entrar a la universidad, y simplemente porque no se había dado tiempo para disfrutar de Las cosas gratis que nos regala la Vida, como lo es una lluvia de la cual no existe escape alguno. Por la tarde no sin un poco de nostalgia el empezaba a pensar que el final de todo esto estaba cerca, pero de pronto aparecía ella a lo lejos o la lo cerca, y el simplemente la observaba, ya que ella evidentemente muy atareada, todavía estaba encargada de muchas actividades, Las cuales por cierto aún no había terminado.
Al llegar la hora de la clausura, en la cual el junto a los otros participantes tenían evidentemente la cara marcada por el cansancio pero con una evidente alegría. Al final llegó la presentación final del super equipo, a la cual ella se negaba a subir, hasta que al fin subió. El noto que ella tenía lo que parecían lagrimas en los ojos, que el no supo descifrar si eran lagrimas de alegría, de tristeza o simplemente una reacción normal del cuerpo humano ante emociones tan fuertes. Pero existía un detalle el cual a el no se le escapó de la vista, era de que ella llevaba en su mano derecha la pequeña pita que le había obsequiado.
Luego de eso con una gran nostalgia tan grande en el corazón y el alma, el empezó a despedirse uno a uno de los amigos que hizo durante esa semana de convivencia y sobre todo mucha, pero mucha alegría.
Al llegar al hotel, y luego de la última cena, el se dispuso a subir a su habitación, entró a un ascensor el cual iba leninismo pero el sentía que alguien le observaba desde algún punto que no podía descifrar, hasta que por su hombro cayó una especie de papel hecho una bolita, que parecía una lluvia de estrellitas y duendes, y el logró verla siempre tan, tan simplemente ella. Al momento de ella descender del mismo dejo una especie de estela, Las cuales solamente Las estrellas fugaces dejan al caer del cielo, después de escuchar algún deseo.
Al filo de la media noche, el super equipo les brindó lo que sería la última sorpresa de la noche. En una despejada y clara noche caribeña les brindaron un espectáculo de luces, que el simplemente disfruto al lado de ella, que como azares del destino se habían topado nuevamente momentos antes, y así tomados de Las manos vieron como se extinguía una a una Las luces.
En ese preciso momento en que el le extendió sus manos y tomo Las suyas, el decidió hacer lo que ni siquiera la ciencia moderna ha podido lograr, y francamente no creo que sea posible que lo hagan algún día. El decidió hacer una operación, en la cual el le estaba quitando un pedacito de su corazón para llevarlo consigo, y a cambio le estaba dejando un pedazo del suyo, todo esto con magia. Con el único propósito de llevarla consigo siempre, y que ella sintiera que el estaría con ella siempre. Esta delicadisima operación no requería mas que un poco de magia, de ingenuidad y sobre todo un gran cariño entre Las dos personas envueltas en la misma. Así pues desde esa noche el la lleva en su corazón al igual que ella lo lleva en el suyo, lo cual es mas fuerte que un recuerdo, pero como la mente hay veces que tiende a fallar, se ha comprobado que el corazón es mas perfecto para esto. Y aunque en ese momento el no se lo dijo, se lo confesaría días después. Entre el espectáculo, la noche, la nostalgia, el nuevamente se perdía en sus ojos, los cuales eran tan bellos como el mar del caribe al amanecer. Al terminar todo esto, el se encontraba contemplando el cielo, sin soltarle sus manos, el vagamente escucho de sus labios, “La sorpresa es que no había sorpresa, jajajaja…”. Aunque el no le podía pedir mas a la Vida, después de darle la oportunidad de haber hecho este viaje para conocer a esa mujer tan linda y especial, en un país igual de hermoso. Así pues terminaba la noche y cada uno se despedía del otro.
Sólo existía un pequeño detalle que el por su misma timidez, nunca le pidió que bailaran juntos y es algo que el no termina de explicarse, así que luego de bailar con otras personas el la buscaba entre la gente y sólo logró verla a lo lejos, ella se retiraba, así esto fue lo único de que se podía quejar.
Al día siguiente, estuvo muy agitado, con un problema de que no tenía idea de cómo hacer de nuevo su equipaje, aparte de esto algo le decía que la despedida estaba cerca.
El se empezó a buscarla entre la gente, hasta de pronto la vio, ella venía bajando por Las gradas, como solo Las princesas de los cuentos lo hacen. Y el le sugirió que plasmarán algún recuerdo de su amistad a lo que ella gustosamente accedió. Y así este sería uno los iconos más representativos para el, de lo que fue el congreso. Luego de esto ella le contaba sobre algunas cosas que le preocupaban, el simplemente sonriendo le decía palabras de aliento, que personalmente le habían ayudado mucho, “Don’t worry be happy…”. Pero en ese momento el decidió que su sombrero de la suerte ya le había acompañado y protegido de sus temores los suficiente, y que por algún motivo el lo había traído consigo. Así que pensó, “Este ha de ser el motivo”, además de realizar en su mente que le serviría a ella del mismo modo que a él, luego de una serie de comentarios, decidió obsequiárselo como señal de que todos los problemas, contratiempos y vicisitudes, tienen salida.
Al final de muchas despedidas que se dieron, por allí dicen que el que mucho se despide es porque no se quiere ir. Llegó la última, que si bien no fue muy larga si fue muy emotiva y sincera, en donde se despidieron con un fuerte abrazo y donde reconfirmaban la promesa de estar en contacto, a parte de que en un futuro no muy lejano volverse a encontrar.
El desde ese instante ya la extrañaba, sentía que iba extrañar esos ojos, la sonrisa tan cálida, pero sobre todo iba extrañar a la persona que había en ella.
Este no es el fin de este cuento, sino el comienzo, ya que ambos saben que se tienen el uno al otro. Sobre todo tanto ella como el, habían encontrado lo que mucha gente no encuentra, o desprecia, habían encontrado un verdadero amigo, tanto el uno como el otro.
Así pues ellos podrán llegar a ser y realizar muchas cosas en el futuro, pero lo mejor y lo mas importante, es que de primero son y serán siempre amigos.
Cual será la historia de este cuento, sólo el tiempo lo dirá, pero para el ella es muy especial y si coinciden, recuerdan siempre, “Si amas a alguien…”.
Cada vez que el necesita ver su rostro, simplemente cierra sus ojos, se transporta mentalmente junto a ella, y entonces frente a el aparece ella siempre sonriente. Ahora si ella quiere verlo, simplemente tiene que ver en su computadora el archivo “FRIENDSHIP”, y lo tendrá enfrente. Aunque el esta seguro que muchas veces ella también ha cerrado sus ojos, porque la ha sentido cerca.
A la altura del cielo
Aca donde las horas se mudan/ donde tu memoria apago la jornada de los sueños/ donde te buscaba sin encontrarte y apareciste entre las olas/ aca donde la oscura tristeza acaba con las palabras/ esas orillas de tu cuepo que aun me faltan descubrir/ esos besos exiliados que susurran su nostalgia/ esta franqueza de vos que desconozco/ este raro paisaje esoterico donde me construyo un poema con tu nombre…